la inteligencia emocional y su desarrollo
La inteligencia emocional no es  nueva en nuestras vidas pero sí que es un concepto que, actualmente, cada vez oímos más y a pesar de ser un tema que lleva años estudiándose, no tenemos ni idea de qué se trata. Hoy  os contestaré a las siguientes cuestiones para aclarar todas las dudas:

¿Qué es la inteligencia?¿Por qué es importante el desarrollo de la Inteligencia Emocional? ¿Se puede desarrollar la inteligencia emocional?  ¿Se puede medir? ¿Cómo desarrollar la Inteligencia Emocional?

 

Todo el mundo es portador de emociones, siempre lo hemos supuesto, pero no las hemos considerado de importancia en nuestra vida, sino todo lo contrario. También las hemos confundido con los sentimientos y en muchos casos también las hemos “bloqueado”Muchos filósofos se pasaron décadas asegurando que las emociones estorbaban y eran las culpables de que no fuésemos excepcionales; las emociones no dejaban a nuestra lógica y razón mostrarse de forma productiva y plena. Era necesario bloquear las emociones y negarse a ellas.
Hoy en día debemos ser conscientes de que nuestra parte emocional es tan importante como nuestra parte racional. Una sin la otra harían de nuestra vida un sinsentido.

 

¿QUÉ ES LA INTELIGENCIA?

 

Realmente no existe una definición completa. Personalmente me quedo con que la inteligencia es una capacidad, una habilidad innata, más o menos desarrollada, sobre el conocimiento. Pero sería una definición insuficiente, ¿Una capacidad/habilidad cognoscitiva de qué? Por eso se dice que no existe una sola inteligencia si no que existen inteligencias múltiples.
La teoría de las Inteligencias múltiples ha sido formulada por Howard Gardner, conocido por sus investigaciones en el estudio de las capacidades cognitivas. Esta teoría se basaba en que cada persona tenía siete inteligencias. Para definir la inteligencia debemos entender que existen varias y que, estas, trabajan juntas pero de forma un tanto autónoma. Esto quiere decir que según la persona y la cultura (y la importancia que se le da a cada inteligencia) se desarrollan más unas inteligencias que otras.
Las inteligencias múltiples que componen esta teoría son las siguientes (7 +2 más actuales ):
Inteligencias múltiples por Gardner
No obstante Gardner considera las habilidades interpersonal e intrapersonal parte de la inteligencia emocional, lo que ocurre es que las emociones, como ya hemos visto, no se han considerado como parte del intelecto, como una habilidad, si no más bien como algo intrínseco al instinto o a la naturaleza humana. Gardner asegura que las emociones son importantes y que forman parte de las inteligencias que ha denominado intrapersonal e interpersonal.
En 1995 Daniel Goleman se apoya en las Inteligencias Intrapersonal e Interpersonal de Gardner,  para desarrollar su concepto de Inteligencia Emocional. Según Goleman, la inteligencia emocional es un conjunto de talentos o capacidades organizadas en cuatro dominios, toma nota porque son imprescindibles:

1. Capacidad para percibir las emociones de forma precisa.
2. Capacidad de aplicar las emociones para facilitar el pensamiento y el razonamiento.
3. Capacidad para comprender las propias emociones y las de los demás.
4. Capacidad para controlar las emociones.


Conclusión clara; no se pueden/deben separar emoción de razonamiento. Por lo tanto, aquellas decisiones que tomemos sin advertir nuestras emociones quizás no sean las más correctas para nosotras, a pesar de haber usado la lógica para tomarlas. Todo aquello en lo que nos habían hecho pensar, de que las emociones estorban y son perjudiciales para ser una persona “productiva e inteligente”, son mentiras.


Dato curioso* El psicólogo Paul Ekman, nacido en 1934, ha sido precursor del estudio de las emociones y su expresión facial. Probó en uno de sus estudios que existen una serie de gestos faciales universales, que no culturales, que tienen origen biológico. También describió “micro-expresiones” faciales para reconocer la mentira.

 

¿POR  QUÉ ES IMPORTANTE EL DESARROLLO DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL?

 

Sin ir más lejos, gracias a ellas guardamos vivencias únicas en nuestra memoria, tomamos decisiones decisivas, y por algo será que aparecen siempre que algo es de importancia, ya sea para bien o para mal, ahí están.
La inteligencia emocional, la gestión de las emociones y la educación emocional están causando mucha expectación desde hace ya un tiempo, están interesando a una gran mayoría y no me extraña, es algo vital y necesario en los tiempos tan “estresantes” en los que vivimos.
El desarrollo de la inteligencia emocional en la vida de una persona
Sobrevivimos en el cambio continuo, en la renovación constante, en la exigencia continua… Las intensas y largas horas de trabajo, el poco tiempo de descanso, ocio y/o contacto con la naturaleza… Todo afecta directamente a nuestras emociones y por ello es necesario comprender y gestionarlas adecuadamente. Si no se atienden se vuelven enemigas, trastornan nuestros pensamientos deformando finalmente nuestros sentimientos. Necesitamos comprender, diferenciar y definir cada una de nuestras emociones para poder gestionarlas en nuestro beneficio y que sean lo que han venido a ser, nuestras aliadas. Vivir abrazada a ellas solo aporta beneficios.
Pero esto no es tan fácil si nuestro desarrollo personal, en cuanto a este tipo de inteligencia, está coartado, atascado o enturbiado por algún miedo, prejuicio, simple ignorancia o cualquier otro tipo de impedimento al respecto, (por ejemplo algún tipo de trastorno psicológico) que distorsione la información que nos quieran transmitir nuestras propias emociones o las que percibimos de los demás.
Para poder reconocer las emociones como lo que son, aliadas, tendremos que lograr un desarrollo de la Inteligencia Emocional equilibrado y óptimo.

PERO, ¿SE PUEDE DESARROLLAR LA INTELIGENCIA EMOCIONAL?  ¿SE PUEDE MEDIR?

 

Antes de nada decirte que sí, se puede desarrollar. Pero no es que se trate de una evolución ilimitada, sino todo lo contrario. Además, cuanto más la desarrolles más esfuerzo te costará seguir extendiendo este tipo de inteligencia.
Uno de los motivos por los que este tipo de inteligencia (y todas las demás) es limitada, en cuanto a desarrollo, es porque cada persona tiene unas dotes personales, cada persona tiende a crecer y progresar en unas inteligencias más que en otras, por sus características biológicas, psicológicas y personales. Esto significa que cada persona tiene su propio límite, pero no se puede cuantificar. Por lo tanto no hay ningún test ni prueba (como en el famosos caso del Cociente Intelectual o CI) que pueda decirte qué grado de Inteligencia Emocional tienes. Se trata de algo más vivencial, experimental y trascendental. Sobretodo personal.
Aunque es cierto que existen algunas pruebas que pueden aclarar el tipo de magnitud de nuestra inteligencia emocional, lo cierto es que no hay ninguna que sea completa ni exacta. Tampoco es fácil llegar a conocer nuestros propios límites, así que hay que luchar por estimular nuestra inteligencia emocional siempre que podamos.

¿CÓMO DESARROLLAR LA INTELIGENCIA EMOCIONAL?

 

En muchas ocasiones se desarrolla de forma natural por las experiencias de la vida a la que nos vemos expuestas. Esta evolución sería natural e inconsciente pero a veces no es la mejor opción.
Existen muchas formas de conseguirlo, una de ellas es con ayuda de un profesional que nos oriente o que realice terapia. Siempre recomendaré esta opción ante todo, que te apoyes en un/a profesional en psicología y mejor si es especialista en este tipo de desarrollo. Pero por otro lado también podemos encontrar orientaciones para entender que a veces no es tan difícil como parece y forma parte del crecimiento personal de cada una.
  • Observación  y consciencia: este punto es el más importante.

Se trata de observarte a ti misma, observar cómo te comportas y porqué te comportas de una u otra forma, porqué decides ese comportamiento y así llegar a ser consciente a cada instante de que eres dueña de tus actos, palabras, pensamientos… y por supuesto, estarás en plenas facultades para gestionar mejor tus emociones.

Las emociones nos inundan de forma inmediata e influyen directamente en nuestro pensamiento e irremediablemente en nuestros actos. Muchas veces no somos capaces de captar esa emoción anterior a lo que hacemos o decimos, y por lo tanto no podemos enfocarnos en modificar nuestro estado emocional.
La forma de lograrlo es siendo consciente de la emoción que está conectada a ese instante, a esas palabras o esa situación que acabamos de vivir y equilibrar esa emoción con nuestro diálogo interno para que esa emoción no se sobreponga a nuestra razón, hasta el punto de instalarse demasiado tiempo y hacernos daño, y podamos actuar de forma equilibrada.
Hacer las cosas de forma inconsciente es algo muy común hoy en día. Sales del coche, andas dos pasos y ya no recuerdas si lo habías cerrado. Vuelves a comprobarlo. Pues esto se repite con un montón de cosas más y debemos evitar que muchos pensamientos o incluso emociones, lleguen a automatizarse.
  • Pensamientos

Ya que hablamos de pensamientos inconscientes, lanzo este siguiente punto que también es imprescindible.

Nuestros pensamientos están totalmente condicionados por nuestras emociones, si no las gestionamos nuestros pensamientos solo estarán firmados por ellas. Esto sería caótico.
Acabas de terminar un duro, y malísimo, día de trabajo…¿Qué piensas? Observa con cariño tus pensamientos, sé crítica y respira, ¿Pensarás lo mismo mañana después de una buena siesta? Esa emoción negativa se instalará durante más tiempo del necesario y crecerá el número de pensamientos motivados por emociones negativas, con lo cual tu estado de ánimo se verá envuelto en un círculo vicioso del que costará salir. 
Sin embargo, al equilibrar nuestras emociones, podemos crear un clima emocional ideal para reconocer lo que no queremos repetir mañana para evitar llegar a sentir esa sensación de nuevo. No hay que olvidar que las emociones negativas también son necesarias y nos transmiten información muy importante para mejorar nuestro bienestar.
  • Sentimientos

Cuando hablamos de emociones solemos asociarlas a los sentimientos, sin darnos cuenta de que no son lo mismo. La emoción nace de forma natural, los sentimientos son el resultado de nuestra gestión de estas. Para que lo entiendas mejor lo expresaré de manera técnica:

Emociones + Pensamientos = Sentimientos
Por eso hablamos de gestionar las emociones y observar nuestros pensamientos. Si tenemos un control sobre nuestras emociones y las sabemos comprender podremos transformar nuestros pensamientos negativos en positivos, o mejores, para poder, finalmente, sentirnos mejor.
el desarrollo de la inteligencia emocional
  • Terapia cognitivo-conductual

Llegado a este punto te recomiendo que si acudes a un especialista tengas cuidado con el tipo de terapia que lleves a cabo. Las terapias de auto-afirmaciones positivas no son terapias, son apoyos, son ánimos para tu autoestima, pero no es una terapia en sí misma.

Por otro lado la terapia cognitivo-conductual se basa en todo lo anteriormente expuesto. Trabaja sobre los pensamientos para mejorar nuestras conductas identificando nuestras emociones conectadas a ciertos pensamientos. Es un aprendizaje basado “en la formación de relaciones de significado personales, esquemas cognitivos o reglas.”
Si te preguntas porqué piensas algo y resulta que tu respuesta no es “lógica” o “positiva” modificas el pensamiento de forma adecuada para conseguir mejores resultados.
Esta terapia no se puede auto-infundir, no se puede realizar sola, porque necesita de cierto feedback, de una especie de “debate” en la que la persona que ofrece la terapia te hace “observar” las cosas desde otra perspectiva, a modo de revelación poco a poco tus pensamientos serán cada vez más positivos y razonables y tendrás mayor control sobre las emociones. Y es entonces cuando tu Inteligencia emocional habrá evolucionado mucho.
El cerebro se puede “ejercitar” para que evolucione, todos nuestros hábitos con respecto a él, darán sus frutos.
  • Autoestima

Aceptarte y perdonarte es muy importante, ¡Qué digo importante! Es crucial. Entre muchas otras cosas, para darte la importancia que mereces, para quererte bien para sanar tus heridas y ser lo más objetiva posible para crecer como persona.
Está claro que si nuestra autoestima es baja nuestros pensamientos serán más negativos y por lo tanto muchas de nuestras emociones serán mal concebidas y nuestros sentimientos -a pesar de tener emociones en cierto modo positivas- serán negativos.
  • Trabajar sobre la empatía y la comprensión de las emociones de los demás

Esto es muy importante -forma parte de la Inteligencia Interpersonal que Gardner concretaba en su estudio y sobre la que, junto a la Inteligencia Interpersonal, se basó Goleman para llegar al gran estudio sobre la Inteligencia Emocional- debemos aprender a ponernos en el lugar de los demás y entender que cada persona tiene su forma de sentir porque tiene su forma de pensar y sus propias emociones.
  • Asertividad

Por último y muy relacionado con todo lo anterior encontramos el último punto clave en el desarrollo de la inteligencia emocional y la gestión de emociones; la asertividad. Esta significa comunicar, defender, transmitir y respetar tus derechos, ideas y sentimientos, al igual que los de los demás. Es el equilibrio emocional, la forma de conducta ideal en la vida de cualquier persona y el fin al que debemos llegar. Nuestra meta.
Hacerse respetar y defender los derechos sin perjudicar a nadie de ninguna manera intencionada, comunicar de forma calma y relajada, tranquila y segura.
Ahora que ya sabes que puedes desarrollar tu inteligencia emocional para poder sentir el bienestar emocional impregnado en cada vivencia de tu vida, no puedes dejar pasar esta oportunidad, para conocerte cada vez un poquito más. A pesar de que, cada día crecemos y aprendemos y como resultado, nos transformamos y cambiamos, podemos acompañarnos a nosotras mismas en este gran proceso interior, de enseñanza-aprendizaje y de experiencias únicas. Tu mejor amiga, tu primer amor, la culpable de todo aquello que sientes, eres, y tienes que ser, tú misma.
No me digas que no te intriga, estoy segura de que estás deseando descubrir tus capacidades emocionales para sacarles el mayor partido.
O quizás ya lo has conseguido…
 
Déjame  un comentario si te apetece compartir tu experiencia, o lo que quieras 🙂

2 Comentarios

  1. Muchísimas gracias Elvira!! Me has sonrojado 😳 la verdad que lo he elaborado con tiempo…luego le he añadido cosas…y sí, creo que ha quedado bastante completo!
    Muchas gracias por recomendarlo! 😍
    Intento mejorar el contenido.. Con el tiempo todo puede mejorar y eso intento.
    Gracias por pasarte!tu comentario ha sido un regalazo
    Muack

  2. Mónica, ¡qué entrada! No te has dejado nada, es una síntesis increíble de todo lo relacionado con la IE. Además de compartir tu enfoque con la terapia cognitivo conductual, hasta el dato de Ekman (del cual soy muy fan) ¡¡me ha encantado!! ¿Sabes que fue guionista de la serie Lie yo me, una ficción sobre sí mismo? Bueno, articulazo. Últimamente tienes contenido de mucha calidad, pero esta entrada es la que yo recomendaré a quien quiera iniciarse en este mundo y no sepa por donde. ¡Abrazo!

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