esto es todo lo que tienes que hacer en tu vida para ser feliz
Desde que nacemos la sociedad nos prepara para producir y consumir. Tienes que tener un objetivo claro en la vida, tienes que “servir para algo” y tienes que tener una profesión y una vocación. Solo una. Tienes que conducir y luego tienes que comprar un coche,tienes que casarte y luego tienes que tener hijas e hijos, tienes que pagar impuestos -mejor de esto no hablamos-, tienes que vestir a la moda, tienes que ser políticamente correcta…
Tienes que, tienes que, tienes que… pero, ¿Qué quieres hacer tú? Generalmente eso no importa. Si tienes suerte puede que lo que quieres hacer y lo que ‘tienes que hacer’ coincidan. Tu vida será mucho más sencilla.
Este cambio de perspectiva que te voy a exponer lo tengo tan interiorizado que me he expresado mal en el párrafo anterior -admito que un poco adrede-.
No se dice “lo que quieres hacer” ni tampoco “lo que tienes que hacer” si no que actualmente -y creo que es una expresión habitual desde hace mucho tiempo- lo que se dice textualmente es “lo que quieres ser” o “lo que tienes que ser”.
 
La diferencia está en que al término profundo de significado como es “ser” le adjudicamos producción de forma inconsciente. ¡Menuda presión! ¿No crees? Está claro que lo que haces te hace, eres lo que haces, pero si no te dejan hacer lo que realmente quieres, ¿quién serás? Puede que esto haya sonado un poco salido de la boca de una Millenial, y bueno, sí, puedes creerlo así, está bien.
Las posibilidades profesionales son muy amplias, pero realmente se reducen a unas pocas. Las profesiones populares. En la mayoría de los casos estas profesiones podrían ser espectacularmente geniales, pero se suelen transformar en minúsculos mercados conformistas, monótonos y sin evolución con el paso del tiempo. Está bien si eres feliz así, pero a quien no lo es no se lo ponen nada fácil si lo que quiere es evolucionar.
La sociedad te dice lo que tienes que hacer. Cada año de tu vida. A cada instante. Desde que naces, pasando por la guardería, primaria, secundaria… hasta cuando no te dejan hacer nada, en la etapa más adulta de tu vida. Luego ya sabes lo que pasa, te arrepientes de las cosas que no  has hecho y te mueres. Tu vida está totalmente premeditada. Los tiempos marcados. Lo que más me sorprende es que esto nos suele gustar, ¡Mira por donde!, porque nos hace sentir seguridad y sentirnos bien dentro de una zona de confort… Pero todo el mundo -o casi todo- conoce ya ese famoso vídeo sobre lo que ocurre cuando te quedas en tu zona de confort, verdad?
Rodamos por la vida deseando ser esto o lo otro,(queremos ser, con significado de queremos hacer/tener) sin darnos cuenta de que ya somos alguien, ya creamos continuamente y ya nos interesamos, aprendemos, adquirimos, absorbemos y disfrutamos de infinidad de cosas. Pero nada se valora. El aprendizaje que ofrece la vida de forma espontánea no se valora. Las experiencias personales marcan mucho nuestra fluidez en ciertos ámbitos, pero esto solo sirve si se presenta con estudios especializados, con títulos, con un recorrido y una trayectoria amplia en la materia.
Esto está cambiando y está bien porque debe cambiar.
En mi propia vida he experimentado infinidad de inquietudes e intereses muy variados. Puedo asegurar que el 70%  de esos intereses e inquietudes no son de importancia para el 90% de las personas que me rodean socialmente -aunque me apoyen-. La sociedad quiere que ganes dinero y que si estudias sea para conseguirlo. El dinero es lo que mueve la vida de cualquier persona, el dinero es el que te ofrece la posibilidad de ser feliz y es el motor social. Esto es mentira, pero nos lo creemos. Realmente tenemos esto totalmente interiorizado.
Por eso cuando sucede que nos apasiona el dibujo, la escritura, la poesía, la historia, la filosofía, la física, el deporte, el mundo de la papelería, el cine, la belleza, la moda, el diseño… Un porcentaje de personas, muy tristemente, bajo serán apoyadas o comprendidas por su círculo social para llevar a cabo todas aquellas experiencias y todos los estudios necesarios para autorealizarse y poder dedicarse a la profesión que realmente le apasiona.
Si en un principio a una persona con un objetivo concreto y único le cuesta conseguir una profesión dedicada a su vocación (una persona especialista en un ámbito profesional concreto) podemos imaginarnos lo que le costará a una persona multipotencial (que le interesan diferentes y múltiples ámbitos de la vida) dedicarse a cada una de sus vocaciones y pasiones.
Si estas vocaciones -sea para la especialista como para la multipotencial- forman parte del ámbito artístico, o ámbitos de los que existen pocas posibilidades reales de encontrar profesión, el esfuerzo se vuelve radicalmente inmenso y muchas personas lo descartan por completo.
El mundo no está preparado para la mayoría de la gente. Por que realmente considero que las personas de este mundo, en su gran mayoría, tienen una o varias vocaciones y que serían realmente increíbles en ello. Pero no se nos apoya en este camino de autodescubrimiento.
Solo se nos dan a conocer esas profesiones populares que merman totalmente nuestras posibilidades.
El entresijo de ser multipotencial recae en la presión social y lo rápido que pasa el tiempo.
Cuando se supone que con 27 años deberías tener una carrera y empezar a buscar trabajo tú no quieres dejar de estudiar todavía y la gente no lo entiende.
¿Qué pasa si las adversidades e imprevisibilidades de la vida no me han dejado cubrir esos plazos marcados? Presión social, ansiedad, agobio, depresión… El pan de cada día en esta sociedad.
No sé tú pero yo no quiero que esto siga ocurriendo. No mires para otro lado, todes somos educación. Crea tu opinión al respecto -compártela en los comentarios, o al mundo de la forma que más te guste- y difundela, no la te la guardes. Transmitir y compartir cambia a las personas, y por ende, al mundo.
Es muy fácil reconocer a las personas que tienen demasiado interiorizado eso de ser “mercado” de las que no lo son, por que para las que no lo son:

El objetivo no es ganar dinero, el objetivo es ser feliz y poder expresar cada una de sus inquietudes, aportando esa parte de sí que le hace pertenecer al mundo social del que formamos parte, transformándolo. Aunque sea un poquito.

 

También dejo el vídeo por si pasa cualquier problema con la publicación.

 

Espero que te haya gustado la reflexión y que te aportara mucho. Si ha sido así deja tu comentario y comparte en tus redes sociales para mejorar su difusión. Gracias!

4 Comentarios

  1. OOOh!! Moniii, qué grata sorpresa! si lo pienso es un post de los que te gustan 😉
    Eres un gran ejemplo de multipotencialidad!!
    Es cierto que lo de la seguridad nos gusta, es como un enganche… pero la zona de confort es un arma de doble filo, hay que evolucionar en eso.

    xoxo!!
    Besiños!!

  2. Fantástico, creo que es muy acertado y que tenemos que cambiar la visión de nuestras capacidades y no enfocarnos a eso que estudiaremos para trabajar y ganar dinero. Lo cierto es que cuando encuentras pasiones con las que además puedes vivir de ellas cambias el chip y te das cuentas de que hay que invertir el sistema, aunque eso sea complicado porque se da de bruces con la seguridad y el trabajo fijo que nos han vendido hasta ahora.

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